En la tarde del 11 de enero iniciamos los ejercicios de yoga y fue recepcionado con muy buena onda.
Se puso énfasis en explicar sobre los beneficios que aporta la respiración consciente para la recuperación de su salud y de sus emociones. Al final de todos los ejercicios y de comprobar lo bien que se sentían se les dijo que podían recurrir a partir de ahora a su respiración ante el dolor y cuando sintieran mucho miedo, que nunca lo olviden.
Los ejercicios están adaptados para hacerlos en la cama, y nos dimos con la sorpresa de encontrarnos con cuerpitos tan poco flexibles y rígidos, la primera impresión fue que podría ser producto de los días en cama, o quizás la causa principal de esto es que los niños de hoy –en su mayoría- ya no experimentan sus cuerpos y sus sentidos a través de los juegos, pasan más tiempo sentados frente a un televisor o un computador.
En este ejercicio notamos a las madres muy animadas, así es que la próxima vez las incluimos en la rutina.


